El entrenamiento es el estímulo. La recuperación es donde ocurre la adaptación. Y la herramienta de recuperación más potente que tienes es gratuita: dormir.
Qué pasa cuando no duermes
La falta de sueño reduce la fuerza, empeora la coordinación y aumenta la percepción de esfuerzo. También afecta al apetito y a la capacidad de tomar decisiones, lo que complica mantener una dieta y un plan de entrenamiento.
Tres cambios útiles
- Fija una hora de acostarte y levántate a la misma hora.
- Baja la temperatura y la luz de la habitación.
- Evita el alcohol como ayuda para dormir: fragmenta el sueño.