El cardio en ayunas se popularizó con la idea de que quema más grasa. La realidad es más matizada: oxidar más grasa durante el ejercicio no implica perder más grasa a lo largo del día.

Lo que importa

El déficit calórico sigue siendo el factor principal. Si entrenar en ayunas te sienta bien y te ayuda a ser constante, adelante. Si te deja sin energía o empeora tu rendimiento, no hay ninguna razón para hacerlo.

Conclusión

No es magia ni es peligroso. Es una preferencia. Elige la opción que te permita entrenar mejor y mantener el hábito.

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